Fueron largos 16 meses de paciente investigación, durante los cuales se recolectaron numerosas evidencias desde el exterior de las financieras hasta que se decidió “entrar” en un momento que causara fecunda sorpresa para alcanzar un mayor número de pruebas.

Todo comenzó en octubre de 2018, cuando llegó a Tribunales Federales un miembro de una fuerza de seguridad retirado. Hacía pocos días que había ido a una de estas financieras de Villa Belgrano y le “hizo ruido” cierta ostentación de billetes.

Le habían rebotado en el banco un cheque y quien se lo entregó le dijo que allí se lo iban a cambiar. El hombre acostumbrado a hacer investigaciones recibió un “sí” rotundo a su pedido y al instante alguien llegó con un bolso atestado de billetes. Parecía una provocación, pero quien estaba por pagarle le dijo: “Ah, es esto nomás”. Comenzó a contar, le pagó y se despidió.

Los sabuesos se aprestaron a entablar vigilancia sobre estas dos financieras. Vigilaron los movimientos y comenzaron a monitorear sus operaciones.

Hubo un episodio llamativo que pareció que había arruinado todo. Un mediodía se advirtió un gran revuelo en uno de los locales, grandes movimientos, y uno de los personajes que manoteó algunas cosas y huyó.

¿Qué había sucedido? En la cuadra que hace esquina con Laplace habían advertido un inusual movimiento de policías, con numerosos móviles y efectivos. Luego, advirtieron que a metros de allí hay un coqueto complejo de viviendas donde vive un conocido conductor radial que estaba recibiendo nada menos que al presidente Mauricio Macri, quien llegaba para almorzar.

Cualquier movimiento extraño era observado desde el interior del edificio donde están las financieras. Este miércoles, cuando fueron a allanar el local de Pablo Rueda, les impidió el ingreso una persona de la administración. Les dijo a los uniformados que por norma del consorcio está prohibido el ingreso con armas. Tras comunicarle que podía quedar esposado, los oficiales de justicia avanzaron e hicieron estallar una puerta de vidrio. En ese sector donde estaba Rueda, los policías querían secuestrar las computadoras.

Las fuentes judiciales sostienen que el episodio resultó cuanto menos confuso y podría interpretarse como un intento de borrar prueba. Por esto, ordenaron la detención, que no estaba prevista.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 14/02/2020 en nuestra edición impresa.



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