El empresario de Jesús María Luis Magliano se verá cada vez más complicado para explicar qué pasó con las más de 4.500 cabezas de ganado vacuno que tenía que engordar y devolver y que desaparecieron. La investigación penal que lo tiene imputado y detenido en Santiago del Estero avanza, y también un concurso preventivo civil.

El misterio sobre los bovinos “desaparecidos” de campos de engorde en Weisburd y Campo Gallo (en jurisdicción de la provincia de Santiago del Estero) comenzó a develarse el sábado pasado. Se conoció entonces la noticia de que 250 de esos animales estaban en la estancia La Galesa, de propiedad del exgobernador tucumano José Alperovich.

A través de un comunicado, Daniel Alperovich (hijo del exgobernador) señaló que esos animales fueron entregados como parte del pago de una deuda de Magliano; que cuentan con la documentación que respalda ese traspaso, y que fueron estafados por el cordobés, expresidente de la Sociedad Rural de Jesús María. Este martes, Alperovich lo denunció por este delito en los tribunales de la capital santiagueña.

El problema para los Alperovich radica en que Magliano se presentó en concurso preventivo de acreedores el 29 de diciembre de 2020 –el trámite fue abierto formalmente el 11 de marzo–, por lo que no debería haber hecho ningún tipo de pago desde entonces, mientras se sigue sustanciando el concurso en el Juzgado de Primera Instancia y Séptima Nominación en lo Civil y Comercial de la ciudad de Córdoba, que nombró síndico al contador Carlos Jacobo Suguer.

De hecho, todos los acreedores de la empresa Óleos del Centro –cuyo titular es Magliano– tienen hasta el 4 de junio para presentar sus pedidos de verificación y títulos probatorios de las acreencias que consideren tienen a su favor. Aunque falta mucho para hacer el recuento total de acreencias en contra de Óleos del Centro, se especula con que podría haber unos 140 damnificados, por un monto que va de 700 millones a 1.000 millones de pesos.

El peso específico de los denunciantes

Antes de que Magliano se presentara en concurso preventivo, los abogados de tres firmas ganaderas –con asiento en Buenos Aires y campos en Corrientes, Chaco y Formosa– se entrevistaron con él para pedirle explicaciones por el faltante de las cabezas de ganado. El empresario jamás reveló el destino de ese lote faltante, pero se comprometió a pagar en efectivo y en cuotas lo adeudado, desde julio de este año y hasta 2022.

Fue entonces que decidieron denunciarlo ante la fiscalía que preside Victoria Sottini en Santiago del Estero: Hacienda San Eugenio, por el faltante de 2.108 animales; El 38 SA, por 1.134 animales, y El Tránsito SA, por 288 animales. En las últimas horas, se conoció que también a la empresa La Permanencia SA le estarían adeudando 1.055 animales, aunque no hay constancia de que esta firma haya iniciado una denuncia penal, con lo que el total de hacienda relevada y desaparecida asciende, hasta ahora, a 4.585 animales.

Respecto del lote recientemente hallado en campos de los Alperovich, uno de los abogados de las firmas denunciantes, Hernán González, señaló a Radio Jesús María: “Hace meses que veníamos investigando el paradero de la hacienda y sabiendo que iba a estar en pie. Así descubrimos que nuestra hacienda estaba en el feed lot de esta familia. Es sencillo: cuando hay abigeato, los responsables son los dueños del lugar en que aparecen estos animales, salvo que puedan demostrar lo contrario”.

“Hasta acá –agregó el abogado– nunca habíamos tenido un llamado para decirnos dónde estaban nuestros animales, y ahora los encontramos de tanto buscar y de solicitar los allanamientos. Estamos allanando los campos, secuestrando animales propios y devolviéndolos a donde corresponde, que es a la provincia de Corrientes”.

Una Justicia reforzada

La instrucción de esta causa reveló aspectos desconocidos del negocio ganadero, especialmente cuando se supo que detrás de las haciendas denunciantes hay inversionistas que provienen de la poderosa industria farmacéutica y también de la política.

Ese peso se nota en la investigación penal. En otra causa y con otros actores, la instrucción sólo quedaría en manos de un fiscal. Acá, además de la fiscal Victoria Sottini, la causa cuenta con la “supervisión” de la fiscal Mariela Bittar de Papa, que es coordinadora de la Unidad Fiscal de Recursos y representante del Ministerio Público Fiscal en el Consejo de la Magistratura.

También viene trabajando con celeridad la titular del Juzgado de Control y Garantías de Santiago del Estero, Sara Haron, que no demoró en librar órdenes de allanamiento y que pidió la captura nacional e internacional de Magliano durante la semana en que estuvo prófugo.

La semana pasada, la Sociedad Rural de Jesús María lo expulsó de la entidad, al considerar que no fue honroso de su parte haber evadido a la Justicia durante esos días.

El empresario ganadero domiciliado en Jesús María enfrenta la imputación por robo de ganado mayor y estafa. Pero los letrados defensores de las tres empresas que se consideran defraudadas pugnan en la Justicia santiagueña para que le imputen la figura de asociación ilícita, porque consideran imposible que alguien “fugue” 4.585 cabezas de ganado de una provincia sin necesarias connivencias en otros niveles.

Magliano ya prestó declaración indagatoria ante la fiscalía la semana pasada y sigue preso en el Centro Único de Detenidos de Santiago del Estero, mientras continúa esta compleja e inédita investigación cuyos tentáculos cada días generan mayores suspicacias.

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Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 14/04/2021 en nuestra edición impresa.



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